La isla de mi Némesis I

El viento ha cambiado mi curso, me empuja hacia una tormenta de niebla y las velas están rotas… Me he estrellado contra el iceberg de mis propias ilusiones, el viento era muy fuerte y el peso del ancla fue inútil. Pasé días enteros, flotando en el agua, como un cuerpo inerte, hasta que las olas me arrastraron a la playa de esta isla…
Segundos convertidos en minutos, minutos en horas, horas en días y el cristal de mi reloj roto, como si el tiempo se hubiera desbordado de sus propias coordenadas… No sé, me es imposible adivinar cuanto estuve allí tirado, sin fuerzas, vulnerable y solo. Cuando recuperé la conciencia, las sirenas daban vueltas en mi cabeza, ahora quería estar en sus brazos y dejarme seducir de sus voces. Quizás, por la fuerza del misterio, de la curiosidad del que no ha experimentado, las quimeras de Neptuno deambulaban en mi mente, no siendo más que escombros, de un pasado inadvertido…
Despegué los párpados con dificultad, mientras el sol ardía en mis ojos adobados por la salinidad del mar, como el resto de mi piel. No se si de milagro, estaba repleto de llagas, causadas por las aguamalas y una que otra espina de erizo;… no me convertí en el almuerzo de los tiburones, ¡estoy vivo!
Continuará…
Segundos convertidos en minutos, minutos en horas, horas en días y el cristal de mi reloj roto, como si el tiempo se hubiera desbordado de sus propias coordenadas… No sé, me es imposible adivinar cuanto estuve allí tirado, sin fuerzas, vulnerable y solo. Cuando recuperé la conciencia, las sirenas daban vueltas en mi cabeza, ahora quería estar en sus brazos y dejarme seducir de sus voces. Quizás, por la fuerza del misterio, de la curiosidad del que no ha experimentado, las quimeras de Neptuno deambulaban en mi mente, no siendo más que escombros, de un pasado inadvertido…
Despegué los párpados con dificultad, mientras el sol ardía en mis ojos adobados por la salinidad del mar, como el resto de mi piel. No se si de milagro, estaba repleto de llagas, causadas por las aguamalas y una que otra espina de erizo;… no me convertí en el almuerzo de los tiburones, ¡estoy vivo!
Continuará…